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Obama y la economía cubana: Entender lo que no se dijo

Obama fue muy claro que la dirección principal de la relación de los Estados Unidos con Cuba estará en el campo de la economía, y dentro de este, la estrategia principal será relacionarse con el sector no estatal y apoyarlo. Fue muy claro, en el discurso y en los mensajes simbólicos, en tomar distancia de la economía estatal socialista cubana, como si la propiedad “estatal” significase propiedad de un ente extraño, y no propiedad de todo el pueblo como realmente es. En la necesidad de que exista un sector no estatal en la economía cubana no tenemos divergencias. De hecho la expansión del espacio de los cuentapropistas y las cooperativas es parte de la implementación de los Lineamientos surgidos del 6º Congreso del Partido. Donde está la divergencia es en el rol que debe tener ese sector no estatal en nuestra economía.

La clase obrera y la crisis: recuperar la centralidad del tablero

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Para plantear alternativas que cambien sustancialmente las condiciones de vida de la mayoría un elemento fundamental es retomar el análisis de las clases sociales, que lejos de haber quedado obsoleto es hoy más vigente que nunca, y ha sido a la vez apartado y menospreciado por algunos de los principales actores de la izquierda política tradicional. La clase obrera ocupa la “centralidad del tablero” socio-económico. Es necesario que esa realidad se transforme también en centralidad política, y que avance su propio proyecto que pasa inequívocamente por atacar los privilegios del gran capital e intervenir la lógica de la acumulación capitalista que condena a la mayoría de la población a la explotación y la precariedad.

El estado emprendedor

Habitualmente se piensa en el estado como una maquinaria burocrática ineficiente incapaz de liderar saltos tecnológicos. Éstos son fruto de la visión de pequeñas empresas de jóvenes emprendedores (“start ups”) financiados con capital privado tras llamar la atención de los bussinesangels–grandes bancos o fondos de inversión-. ¿Pero hasta que punto esta imagen se corresponde con la realidad? ¿Sin patentes es imposible la innovación? La economista Mariana Mazzucato intenta responder a estas y otras muchas preguntas deshaciendo numerosos mitos a lo largo del camino en su obra “El estado emprendedor”.

Los intentos de salida y las contradicciones de una crisis capitalista que se prolonga

El incauto Martin Wolf señaló en el Financial Times el problema de la insuficiencia de la demanda, afirmando que "sin un auge del crédito, la economía mundial parece ser incapaz de generar un crecimiento de la demanda suficiente para absorber la oferta potencial". Reconoce la demanda insuficiente, pero la solución que avanza es la antigua "solución" de recurso al crédito y no el aumento del poder adquisitivo de la población.

¿Qué hacer con la renta básica universal?

Desde principios de los años 80, la idea de una renta básica ha seducido enormemente al espectro político de la izquierda. En treinta años, esta reinvindicación ha ganado popularidad; no solamente ha encontrado apoyos entre figuras tales como Philippe Van Parijs, Ignacio Ramonet, André Gorz, José Bové o Toni Negri, sino que también ha generado un inmenso arsenal de sitios web, redes y colectivos de apoyo y difusión. Después de haber sido objeto recientemente de un referéndum en Suiza e incluso de un dossier de Le Monde diplomatique, la idea ha pasado a primer plano tras la crisis económica.

El gran mercado transatlántico

El 13 de febrero de 2013, el presidente de EE.UU., Barack Obama, y funcionarios de la Comisión Europea anunciaron oficialmente el inicio de las negociaciones entre ambas partes, en julio de ese mismo año para lograr un gran mercado transatlántico hacia 2015. El acuerdo a lograr es ambicioso, abarcando cuestiones comerciales y de propiedad intelectual, es decir, patentes y licencias, así como de inversión extranjera. Los promotores del proyecto quieren crear un precedente que moldeará los futuros acuerdos comerciales en un marco claramente liberal.

¡Emprended, emprended, malditos!

Alfonso Lago Rayón

Mientras el desempleo masivo se cronifica y descienden los salarios, mientras no hay visos de una recuperación sustancial de la economía que repercuta en mejores condiciones de vida para los trabajadores, desde el gobierno y la patronal se repite con insistencia la necesidad de promover la “cultura emprendedora”, y de que cada uno de nosotros busque por si mismo una salida a la crisis.

Este discurso lejos de ser una oportunidad real para salir adelante, es fundamentalmente un arma ideológica del capital contra la clase obrera, que busca individualizar y aislar a los trabajadores culpabilizándolos de las consecuencias de la crisis capitalista, y desviar el foco de atención de la división de la sociedad en clases, de las causas profundas de la crisis, y las necesarias medidas para su superación, que pasan inequívocamente por atacar los privilegios de las grandes empresas y propietarios.

¿Una empresa estatal socialista de Alta Tecnología? - Cuba.

En el capitalismo la propiedad privada, y la ideología neoliberal, limitan el papel del Estado en la economía al manejo de unas cuantas variables macroeconómicas (emisión monetaria, tasa de interés, política de impuestos, etc) que deben a su vez influir en la vida de las empresas. En el Socialismo la propiedad social sobre los medios fundamentales de producción permite tratamientos diferenciados eficaces de determinados sectores y proyectos en función del mediano plazo, escapando al cortoplacismo propio de las empresas guiadas por el incremento constante de la rentabilidad. Aprovechemos esa ventaja. La Empresa Estatal Socialista de Alta Tecnología es el instrumento para ello. Debe ampliar el espacio de la investigación científica empresarial y su impacto directo en la producción.

Otra economía es necesaria y posible

The Economist, probablemente la revista más influyente del mundo y portavoz de la élite capitalista, lo expresa así: “La acción global no detendrá el cambio climático. La lucha para limitar el calentamiento global a niveles tolerados ha terminado”. No debemos tratar de detener el calentamiento global, “el mundo debe prestar más atención a cómo vivir con él”. El nivel del mar se elevará probablemente un metro, tal vez dos. Debemos aceptarlo y prepararnos para construir diques, mudar a decenas de millones de personas a lugares más elevados, modificar el cuidado de la salud con las enfermedades tropicales que vendrán, etc. Mala suerte para la gente del Sur: serán los más golpeados y no tienen medios “para adaptarse”