UE

Hartos de esta política europea

La política europea es lógica cuando vemos las cosas desde el punto de vista de las multinacionales. Éstas quieren conquistar los principales mercados extranjeros, especialmente el de los países emergentes. La demanda en el mercado interno es la menor de sus preocupaciones. Los salarios son vistos principalmente como un costo que debe reducirse siempre que sea posible y los planes de austeridad sirven para eso. No tienen otros motivos subyacentes y eso explica igualmente la intransigencia de las instituciones europeas.

El gran mercado transatlántico

El 13 de febrero de 2013, el presidente de EE.UU., Barack Obama, y funcionarios de la Comisión Europea anunciaron oficialmente el inicio de las negociaciones entre ambas partes, en julio de ese mismo año para lograr un gran mercado transatlántico hacia 2015. El acuerdo a lograr es ambicioso, abarcando cuestiones comerciales y de propiedad intelectual, es decir, patentes y licencias, así como de inversión extranjera. Los promotores del proyecto quieren crear un precedente que moldeará los futuros acuerdos comerciales en un marco claramente liberal.

Algunas verdades para recordar

Ya Helmut Werner, presidente en aquel momento de la Mercedes-Benz, dijo con la facilidad de alguien que sabe que tiene hombres de confianza para cuidar de los negocios, en las instituciones europeas y en el poder estatal: "Europa debe redescubrir su competitividad (...). Pero se necesita un verdadero mercado común, una moneda única (...), hay que tener el valor de decirle a la gente que los salarios y el poder adquisitivo deben reducirse para permitir seguir mejorando”.

Adios a 1945 ¡Acerquemos nuestro país al mundo!

Denis Kessler fue durante 4 años vicepresidente de la patronal francesa MEDEF y actualmente dirige el grupo empresarial Scor. Asistente del socialdemócrata Dominique Strauss-Kahn, tras la victoria de Nicolas Sarkozy le ayuda a diseñar las líneas generales de las reformas. En 2007 escribió la presente editorial en el periódico francés Challenge. Una auténtica declaración de intenciones. Tres años más tarde, en 2010, Nicolas Sarkozy le concede la medalla de la Legión de Honor.

La implosión del sistema europeo

Y así, la zona euro ha entrado en una crisis previsible que realmente pone en peligro su existencia, como finalmente ha sido admitido incluso en Bruselas. Porque no hay ninguna señal de que la Unión Europea sea capaz de llevar a cabo ninguna autocrítica radical que implique la adopción de un sistema diferente de regulación monetaria y el abandono del liberalismo inherente a los tratados aún vigentes.

Los responsables de la quiebra del proyecto europeo no son sus víctimas -los países frágiles de la periferia europea-, si no, por el contrario, el núcleo dirigente de países Europeos (es decir, las clases dominantes de dichos países), el más importante entre ellos Alemania, que han sido los beneficiarios del sistema. Esto hace los insultos contra el pueblo griego aún más odiosos. ¿Perezosos? ¿Evasores de impuestos? Mme. Lagarde se olvida que los tramposos en cuestión son los armadores protegidos por las libertades de la globalización (respaldados por el FMI).

¿Qué estrategia frente al "golpe de Estado silencioso de BusinessEurope"?

Los presupuestos nacionales de los Estados miembros y sus planes económicos y sociales se encorsetan en una camisa de fuerza y deben​​ recibir la aprobación de la Comisión Europea. Paso a paso, la UE está desarrollando posibilidades casi ilimitadas para dictar la política social de los Estados miembros: además de las normas de Maastricht (el Pacto de Estabilidad), ahora hay un Pacto Euro plus, y el six-pack. En este artículo se describe la enorme transferencia de poderes de los estados nacionales a la Unión Europea y aporta algunos elementos que podemos avanzar como marxistas para discutir sobre la contra-estrategia

Crack 2011, segundo round de la crisis de 2008: la hora de elegir otras soluciones

 

Pánico en las bolsas, crisis del euro, la amenaza de la deuda en EE.UU.: ¿Debemos temer por nuestro futuro inmediato? Cuatro preguntas y respuestas esenciales para entender mejor la crisis y para plantear alternativas a las políticas propuestas por la Unión Europea, el Banco Central Europeo y los gobiernos.

Henri Houben y David Pestieau (*)