Hartos de esta política europea

Original: Estudios Marxistas Nº 105 

Autores: Henri Houben y Herwig Lerouge

Con ocasión del nuevo año 2014, Herman Van Rompuy, Presidente del Consejo Europeo, preguntado por la TV comercial belga VTM, estimaba que “la situación en Europa mejora y las perspectivas de crecimiento para este año son mejores”. Van Rompuy presentaba su balance en este año electoral. La realidad no es tan color de rosa.

Un desastre económico y social

Mientras algunas partes del mundo están saliendo del marasmo económico, la mayoría de los países europeos todavía están luchando con dificultades infranqueables. Lo que es evidente en el siguiente gráfico.

Gráfico 1. Evolución del PIB real de Europa, los EE.UU. y Japón, 2006-2013 (primer trimestre de 2008 = 100) Evolución del PIB real de Europa, los EE.UU. y Japón, 2006-2013 (primer trimestre de 2008 = 100)

Fuente: Eurostat, Cuentas nacionales, base de datos, el volumen de PIB: # http://epp.eurostat.ec.europa.eu/portal/page/portal/national_accounts/da....

Nota: Los quince países de la Unión Europea que se incluyen en las cifras son Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Gran Bretaña, Grecia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal y Suecia.

Si nos fijamos en las tres principales regiones del mundo, Europa está claramente a la cola. Peor aún: desde 2011 prácticamente no hay crecimiento. En 2013, se anunció la reactivación de la economía con mucha fanfarria. En realidad tras seis trimestres consecutivos de caída, apenas se aprecia un tímido repunte.

La industria del automóvil es el ejemplo perfecto de la situación. El mercado no cesa de venirse abajo y depreciarse. Las ventas de turismos cayeron por sexto año consecutivo1.Las ventas de automóviles en Europa (29 países) se redujeron de 16 millones en 2007 a aproximadamente 12,2 millones de dólares en 2013 (suponiendo que el mes de diciembre siga la misma curva que los 11 meses precedentes). Es la misma cantidad que la facturación total de un fabricante como Peugeot. Por supuesto, esto también tiene consecuencias inevitables para otros sectores que suministran a esta multinacional del automóvil: electrónica, neumáticos, acero, ingeniería mecánica, ...

Pero ¿acaso podría ser distinto si se siguen poniendo todas las esperanzas en sucesivos planes de austeridad? Cuando las familias tienen dificultades económicos, la primera decisión es a menudo retrasar la compra de un coche nuevo mientras siga funcionando el viejo. Las cifras de desempleo son igualmente alarmantes y no mejoran nada. Algo que observamos en el Gráfico 2.

Gráfico 2. Evolución de la tasa oficial de desempleo y trabajo a tiempo parcial en la Unión Europea con 15 miembros, desde 1990 hasta 2013 (en%)

Evolución de la tasa oficial de desempleo y trabajo a tiempo parcial en la Unión Europea con 15 miembros, desde 1990 hasta 2013 (en%)

Fuente: Eurostat, Encuesta de Población Activa, Base de datos: http://epp.eurostat.ec.europa.eu/portal/page/portal/employment_unemploym ... , y de la Comisión Europea, Empleo en Europa durante varios años.

Nota: Los quince países de la Unión Europea que se incluyen en las cifras son Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, España, Finlandia, Francia, Gran Bretaña, Grecia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal y Suecia. Los datos de 2013 son los más recientes: Octubre de 2013 para el desempleo, la segunda mitad de 2013 para el trabajo a tiempo parcial.

Desde la Segunda Guerra Mundial, la tasa de desempleo nunca había sido tan alta. En España y Grecia, casi el 26 y el 27% de la población activa, respectivamente. Y en las estadísticas oficiales sólo se incluye a aquellos (o aquellas) que estén buscando activamente un trabajo, y que hayan trabajado menos de una hora por semana. 

El desempleo en Europa se pone de nuevo al mismo nivel que a mediados de los años noventa, sin sobrepasarlo, pero la cantidad de gente con empleos de jornada reducida se multiplica. Globalmente pasa de alrededor del 13,8% de la población activa en 1990, al 22.8% en el segundo semestre de 2013. En numerosos casos, como en Alemania, los Países Bajos, Austria e Irlanda, y Bélgica, se crea empleo dividiendo puestos de trabajo en 2 o 3. Es en su mayoría son las mujeres quienes ocupan estos puestos de trabajo. A finales de 2012, el 77,4% de las mujeres eran trabajadoras “a tiempo parcial”.2

Como resultado, la pobreza explota. En general, la línea de pobreza viene determinada por la proporción de la población cuyo salario es inferior al 60% de la renta mediana. Que corresponde a los ingresos medios de una familia que está justo en el medio de la jerarquía social. Eurostat utiliza otro indicador: el peligro de caer en la pobreza y la exclusión social, que combina a quienes ya están en la pobreza y a quienes les faltan recursos esenciales. Además de la línea de pobreza en función del ingreso medio que describimos más arriba, se añaden las personas víctimas de privación material severa y quienes viven en familias de baja intensidad de trabajo. Es el 24,8% de la población de la Unión (27 miembros)3. ¡Uno de cada 4 ciudadanos! Desde 2009, el número de "pobres" se ha incrementado en 8,8 millones. No olvidemos que uno de los objetivos del plan Europa 2020 era sacar a 20 millones de personas de la miseria. Empezamos mal.

Esta tasa cambia mucho de país a país. En Bulgaria, el 49,3% de las personas viven en la pobreza y en Rumania el 41,7%. No es de extrañar que la gente de estos dos países quieran irse. Sin duda el nivel de Grecia (actualmente el 34.6%) sería similar, si el ingreso medio de Grecia no hubiese caído  entre 2010 y 2012, el 21%. Pero la situación también es dramática en Letonia (36,6%), Lituania (32,5%), Hungría (32,4%), España (28,2%) e Irlanda (en torno al 30%).

Los llamados países económicamente desarrollados tampoco se han librado. En Bélgica un 21,6% de las personas está situación de pobreza (frente al 20,2% en 2009). En Gran Bretaña es un 24.1% y en Alemania en torno al 20%. En realidad la degradación alemana comenzó en los años previos a la crisis: entre 2005 y 2007, el número de trabajadores pobres se incrementó de 4.8% de la población activa al 7,4%.4

Al mismo tiempo, vemos aparecer fenómenos en el viejo continente que pensábamos que pertenecían al pasado: barrios marginales gigantes a las puertas de algunas capitales; personas sin hogar y aparecen en barrios aparentemente ricos; niños menores de doce años de edad que no van a la escuela para obtener algo de dinero para sus familias; personas que ya no reciben a la atención por falta de recurso; museos, lugares arqueológicos e infraestructuras que ya no se renuevan por la reducción del gasto público, e incluso se abandonan; aumentan el número de suicidios...

Pero mañana todo será mejor, por lo menos de acuerdo con Van Rompuy, gracias a la sabia política que se lleva a cabo desde hace varios años.

No había ni una nube en el cielo

Van Rompuy quiere que nos olvidemos de que, cuando estalló la crisis de crédito en 2008, los líderes de la Unión Europea, primero declararon que no tendría ninguna influencia en Europa. Sin embargo, con 8 billones de activos en los Estados Unidos, los bancos europeos necesariamente irían a sentir la recesión. Algo que quedó claro de inmediato cuando Lehman Brothers se declaró en quiebra. Muchos gobiernos, incluidos los de Irlanda, Bélgica, Alemania y Gran Bretaña, corrieron a toda prisa para salvar las entidades crediticias locales. Desde 2008, se han concedido 670.000 millones de ayuda estatal directa a los bancos europeos.5 Países como Irlanda o Grecia siguen transfiriendo cientos de miles de millones al sector financiero. No se ha rescatado al pueblo irlandés o al griego, si no a los financieros europeos.

Irlanda es el ejemplo perfecto. Se presentó durante mucho tiempo como un estudiante modelo que, gracias a las medidas de la Comisión, lograría salir adelante.

Balance de un país “de éxito”

Un estudio reciente de Attac hace la siguiente valoración.6 Irlanda desde finales de 2010 recibió 67.500 millones de € en préstamos de rescate. En el mismo período transfirió a su sistema financiero 89.500 millones de €. De esta cantidad, 55.800 millones acabaron en los bolsillos de los bancos acreedores extranjeros. Mientras tanto, la situación económica y social en Irlanda sigue siendo grave: los irlandeses no se han beneficiado en nada de esos miles de millones de euros. Sufren con las medidas de austeridad impuestas a su país para pagar estas deudas ilegítimas.

Entre 2008 y 2010, ya se habían transferido 76.500 millones de euros de fondos públicos, directa o indirectamente, hacia las instituciones financieras irlandesas. El BCE incluso obligó a Irlanda a pagar a los hedge funds. Los bancos irlandeses nacionalizados tuvieron que reembolsar a todos sus acreedores, incluso a aquellos que no contaban con ninguna garantía estatal. Tras cinco años de rescate bancario, los especuladores habían recibido unos 6.000 millones de euros de dinero público. El ex-agente bursátil Paul Staines publicó una lista parcial de los acreedores del Anglo Irish Bank, el banco más grande de Irlanda en bancarrota. Donde encontramos a parte de las principales instituciones financieras internacionales como Allianz, Barclays, Credit Suisse, Deutsche Bank, Goldman Sachs, HSBC y Societe Generale.

El pueblo irlandés aún paga los repetidos rescates del sector financiero, mediante una austeridad brutal. Irlanda cofinancia su “rescate” mediante 17.500 millones de €, de los que 10.000 millones fueron sacados del fondo público de pensiones, creado para asegurar el futuro de las pensiones de los irlandeses. Pero el dinero del fondo se utilizó para la recapitalización directa de los bancos. A finales de 2013, el gobierno decidió transformar el NPRF (fondo de pensiones)7 en un fondo de inversión. La protección de las futuras pensiones dejó de ser "una prioridad".

El IVA se incrementó al 23%, las ayudas familiares se redujeron, los subsidios de desempleo para los jóvenes se redujeron a la mitad y los gastos de escolarización se triplicaron. En total, la factura total social desde el año 2008 asciende a más de 28.000 millones de euros. Casi el treinta por ciento de la población está en riesgo de pobreza o exclusión social, y una de cada diez personas pasa hambre. Mientras la renta disponible del decil más pobre de la población disminuyó un 26%, el del decil más rico aumentó un 8%. Lo que muestra muy gráficamente las decisiones sociales hechas por los políticos que gestionan. La mitad de los jóvenes de dieciocho a veinticuatro años de edad están pensando en salir del país y 300 000 personas ya han emigrado durante los últimos cuatro años.

La economía irlandesa aún no se ha recuperado: el producto interno bruto (PIB) es ahora un 8% menor que antes de la crisis. La tasa de desempleo es actualmente del 12,6%, tres veces más que durante el período anterior a la crisis. El 26,5% de los jóvenes de entre 15 y 24 años no pueden encontrar un empleo. La deuda nacional, que había aumentado del 25 al 91% del PIB entre 2007 y 2010 a causa de los rescates bancarios, según las últimas previsiones, volvió a aumentar en 2013 hasta un 124%. Ahora está claro el objetivo principal de la política de la crisis financiera: querían salvar al sector financiero europeo y las fortunas de los más ricos. Para lograrlo, se sacrificó la prosperidad de toda la sociedad y se asumieron cifras astronómicas de paro, pobreza y miseria.

¿A salvo gracias al euro?

Al principio de la crisis, las autoridades europeas hincharon el pecho. Gracias al euro, la economía europea se había salvado de lo peor. Todavía a principios de 2009, la Comisión publicó un exhaustivo informe de alabanza por la sabiduría gracias a la cual se creó la gran zona monetaria, que nos iba a evitar una serie de devaluaciones como en 1993.

No vieron venir la crisis griega en diciembre de 2009. Les hicieron falta ocho meses para elaborar un plan de respuesta a la especulación internacional.

Los expertos europeos eran de la opinión de que Europa se estaba viendo afectada porque los Estados habían estado mintiendo. Grecia había manipulado sus cuentas para unirse ilegalmente a la eurozona y no respetaba las condiciones de estabilidad y crecimiento (un déficit de hasta el 3% del PIB y una deuda pública por debajo del 60% del PIB). Pero en el caso de España e Irlanda, no había un posible fraude a mostrar. En 2007, la deuda pública española ascendía a 36,2% del PIB y la Irlandesa al 24,9%. Hasta el año 2007 los dos países aún tenían superávit presupuestario.

Todos estos países, sin embargo, fueron manejados con el mismo programa de austeridad y de regresión social. En términos económicos, rápidamente quedó claro que estos programas son peores que el mal al que dicen enfrentar. Un simple análisis pone de manifiesto que en las zonas más afectadas por la crisis económica, existe una falta de actividad económica, lo que disminuye los ingresos fiscales y daña el presupuesto. Así que entramos en una espiral negativa, lo que explica que Europa todavía no haya salido de la crisis a estas alturas. La política europea es lógica cuando vemos las cosas desde el punto de vista de las multinacionales. Éstas quieren conquistar los principales mercados extranjeros, especialmente el de los países emergentes. La demanda en el mercado interno es la menor de sus preocupaciones. Los salarios son vistos principalmente como un costo que debe reducirse siempre que sea posible y los planes de austeridad sirven para eso. No tienen otros motivos subyacentes y eso explica igualmente la intransigencia de las instituciones europeas.

El golpe de estado de Bruselas

La Unión Europea, en realidad está dirigida desde el principio por poderosos grupos patronales: en especial las diversas organizaciones nacionales de empersarios, unidas en el grupo BusinessEurope y la Mesa Redonda Europea de Industriales (ERT). Aunque esta organización apenas cuenta con cincuenta miembros, están a la cabeza de los más poderosos grupos industriales de Europa. Suman una facturación total de 1.000 millones de dólares y emplean 6,6 millones de trabajadores.

A principios de los años ochenta, la Mesa Redonda lanza su propuesta de mercado único con moneda única, unidos a estrictos criterios de convergencia: los "criterios de Maastricht". A principios de 2002 comienzan los preparativos para el siguiente paso: la gobernanza económica.8 Un único área monetaria debe llevar a cabo una política económica unificada. Por lo tanto, hace falta una gestión económica fuerte a nivel europeo. Según su punto de visto la Unión Europea tiene competencias insuficientes para que la UE sea eficaz en la competencia cada vez más implacable con los EE.UU., Japón y los países emergentes.

Los tratados europeos anteriores exigían que los estados mantuvieran su déficit público por debajo del 3% del PIB y su deuda no superase el 60% del PIB. Pero estos objetivos no se alcanzaron a causa de la crisis económica, la ayuda a los bancos y las grandes corporaciones, y la resistencia de los trabajadores contra el desmantelamiento de la seguridad social. La política de austeridad, desde los años 80, redujo notablemente la proporción de los ingresos de los trabajadores en la riqueza nacional, pero nunca pudo llevarse a cabo hasta el final a nivel europeo.

Pero nisiquiera antes de la crisis la gente apoyaba del todo la política europea. Con un 54,87% de los votos de los franceses rechazando el proyecto de Tratado Constitucional Europeo el 29 de mayo de 2005. No mucho después, los Países Bajos siguieron el ejemplo francés. Pero da igual: se aprobó de una manera astuta y con un nombre diferente: el Tratado de Lisboa. Que tomó fuerza de ley el 1 de diciembre de 2009. Los irlandeses también votaron en contra de este texto, pero no había nada que hacer. Las autoridades europeas les presionaron hasta que fue finalmente adoptado.

También hubo un gran descontento con las medidas impuestas por la Estrategia de Lisboa - que no debe confundirse con el Tratado, firmado en marzo del año 2000-. Cuando se elaboró la mayoría de los gobiernos europeos estaban total o parcialmente en manos de los partidos socialistas. Entre ellos los mayores países: Alemania, Gran Bretaña y Francia. En otras ocasiones estaban en coalición (como en Bélgica). Este proceso tenía como objetivo hacer de la UE la economía (del conocimiento) más dinámica y competitiva del mundo en la década que vendría, es decir, con un horizonte fijado en 2010. El éxito de esta estrategia se demuestra por dos indicadores fundamentales: la tasa de empleo que tenía que alcanzar el 70% 9 y el nivel de investigación y desarrollo (I + D) que debía ascender al menos al 3% del PIB.10 El trabajo flexible, el trabajo temporal y el trabajo a tiempo parcial se desarrollan masivamente con la Estrategia de Lisboa. A ella debemos igualmente la presión organizada contra los parados, para hacerlos hiperactivos en la desesperada búsqueda de un trabajo. Pero tenemos mucho más que agradecerle: la eliminación gradual de la jubilación anticipada, el aumento en las ETT, la privatización los sectores de las telecomunicaciones, correos y ferrocarriles, la mercantilización generalizada de la educación y la sanidad, ...11 Un programa completo a gusto de los patrones europeos.

El 31 de diciembre 2010, por fin se hicieron las cuentas. En los quince países que habían inciado el programa, la tasa de ocupación apenas subió al 65,4% y la I + D no superó el 2% del PIB europeo.12

Pero una crisis es el momento ideal para forzar las cosas. La Comisión Europea ha hecho un uso inteligente de la polvareda que se levantó con la crisis, para poner en práctica finalmente lo que nunca podría haber hecho a la luz del día sin la crisis. El rescate del euro y la zona euro, es el argumento definitivo para transferir más competencias hacia las instancias comunitarias, en primer lugar a la Comisión.

Las organizaciones patronales desde hace mucho tiempo quieren limitar la libertad de los Estados miembros y que éstas muestren menos debilidad frente a la resistencia sindical para elaborar sus presupuestos y determinar sus prioridades en materia de política fiscal y social. Exigieron que durante su preparación, los presupuestos y medidas económicas importantes deben ser examinados por las autoridades europeas antes de ser adoptados. Y si es necesario, adaptadas de manera que logren una coherencia global del presupuesto. Y su voluntad se cumplió.

Los presupuestos nacionales de los Estados miembros y de sus planes sociales y económicos están encorsetados y siempre deben obtener la aprobación de la Comisión Europea. Desde 2009, sólo cinco países escaparon al proceso estricto e implacable para la recuperación económica: Dinamarca, Estonia, Finlandia, Luxemburgo y Suecia. Todos los demás se pasan a través del mismo procedimiento: reducción de la administración pública, reducción de las ayudas a desempleados y pensionistas, abolición de diversas prestaciones sociales, aumento del IVA, aumento de la edad de jubilación ...

Después viene el six-pack, así se conocen las seis medidas legislativas que sostienen la gobernanza económica de la UE. Cuatro propuestas se refieren a la disciplina fiscal, dos nuevos reglamentos tienen por objeto la detección eficiente y la corrección de los desequilibrios macroeconómicos en la UE y la zona euro. El no cumplir con estos nuevos compromisos europeos estará penalizado. Esto es una novedad en la legislación europea. El 28 de septiembre de 2011, el Parlamento Europeo aprobó en Estrasburgo este conjunto de seis medidas, este six-pack.

Desde 2012, se aplica el llamado semestre europeo. De enero a junio, los Estados miembros y Comisión Europea discuten las reformas estructurales, las medidas de crecimiento, los controles fiscales y la disciplina presupuestaria. Durante la segunda mitad del año, los Estados miembros tienen que hacer ley y aplicar estas decisiones.

Luego está el Tratado de Estabilidad, Coordinación y Gobernanza en la Unión Europea, o simplemente el “pacto fiscal” europeo. Aplicación de las medidas a six-pack, este tratado fue firmado por los 25 jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea el 2 de marzo de 2012. Incluidos los representantes de los partidos socialistas y verdes a nivel nacional belga. El “pacto fiscal” exige a cada país adoptar, en materia presupuestaria, un objetivo a medio plazo, de un déficit estructural que no supere el 0,5% del PIB. Es la conocida como “la regla de oro” fiscal. Se refuerza por tanto el criterio del déficit conyuntural del 3% de Maastricht haciéndolo más estricto y de obligado cumplimiento (con sanciones incluidas en caso contrario).

Si un país no cumple con las reglas, debe presentar un programa de reformas estructurales de obligado cumplimiento. A la Comisión y el Consejo Europeo. Y si no cumple con sus objetivos, a partir de 2014, se arriesga incluso a una penalización de 0,2% del PIB. En Bélgica, esto equivaldría a unos 770 millones de euros.

Los objetivos del pacto de reforma estructural se recogen en la Estrategia UE 2020. Es la sucesora de la Estrategia de Lisboa. Los gobiernos deben indicar cómo van a cumplir con estos objetivos. La Comisión, les indica algunas pistas que podrían seguir. Con el fin de garantizar el objetivo de la Estrategia UE 2020 de un nivel de empleo del 75%, pueden elegir entre: trabajar más tiempo, aumentar la edad de jubilación, flexibilidad, trabajos a tiempo parcial y empleo temporal, reducción de las cotizaciones de seguridad social, reducir la protección frente al despido y limitar las prestaciones por desempleo.

Hasta ahora, estos asuntos oficialmente son de competencia nacional. En teoría sigue siendo así. Pero ahora, por fín la Comisión Europea tiene un instrumento para intervenir, como exigían los empresarios de la Mesa Redonda de Industriales y Bussines Europe, sobre indexación salarial, legislación social y fiscalidad. 

Durante un congreso en abril de 2013 - un año antes de las elecciones - Paul Magnette , el presidente del Partido Socialista belga, lanza su campaña electoral. Afirma que el PS ha votado en contra del Six-pack europeo que refuerza la austeridad. Al mismo tiempo que propone un six-pack socialista.13 En realidad, el PS votó sólo contra una parte del six-pack, mientras comparte la esencia del mismo y lo aplica. Cuatro de los seis informes conciernen a la política fiscal. Los Demócratas cristianos y el Partido Liberal votaron a favor. El PS, sin embargo, votó en contra. Pero no se oponen a la austeridad y la aplican también en los países en los que están en el poder. Dicen que “la austeridad sin una política de crecimiento económico y recuperación está condenada al fracaso." Pero votando el “pacto fiscal” a finales de diciembre de 2013, los socialistas y los verdes, dieron el visto bueno al six-pack que habían rechazado en Noviembre 2011. El “pacto fiscal” hace de los dictados liberales de la UE algo todavía más de obligado cumplimiento para los países de la zona euro.

El six-pack del Partido Socialista, son principalmente medidas proteccionistas como aranceles sobre los países (sobre todo en el Tercer Mundo) que no respetan normas sociales y ambientales. Por otra parte, también introduce la exigencia de un salario mínimo europeo equivalente al 60% del salario medio del país en cuestión. El Banco Central Europeo debería intervenir directamente para ayudar a los Estados, sin financiar a los inversores privados. El PS también quiere separar los bancos en bancos de depósito y bancos de inversión, es decir, bancos que pueden especular. Pero lo que se necesita no es dividir los bancos, si no construir un sistema financiero público. La UE, según el Partido Socialista, debería desarrollar una política industrial europea. Pero no es preciso defender a la industria europea, es decir, a los dueños de las multinacionales europeas, si no al empleo europeo los servicios públicos. Y, por último, el PS también plantea un impuesto sobre las transacciones financieras en toda Europa. E incluso un impuesto sobre los millonarios. Pero, sobretodo, aprobando el “pacto fiscal”, que bloquea toda política progresista y aplicando todos los días una política que dice no defender, el Partido Socialista muestra que sus proposiciones no son más que para un uso meramente electoral.

¿Otra Europa?

Muchos dudan sobre esta Europa alemana que impone un modelo de descomposición social, desindustrialización y negación de los derechos democráticos más básicos. Robert Salais es un economista francés. Desde el comienzo de este siglo, dirige la investigación en las instituciones europeas. Participa, pero a distancia, en las distintas políticas que las autoridades comunitarias han introducido. Pero la manera en la que han gestionado la crisis en los diferentes países más afectados, le ha horrorizado.

Escribe: "Parece que la clase política europea, la de los partidos de gobierno (izquierda moderada y derecha clásiva), está escogiendo como futuro para Europa la puesta bajo tutela política y financiera de sus pueblos, mediante instituciones burocráticas y sin legitimidad democrática. La izquierda gubernamental ya no es una fuerza de contrapeso a los excesos del capitalismo, si no una facilitadora de las estrategias de las multinacionales de base europea para las que Europa no es más que un espacio de juego como cualquier otro".

Espontáneamente, piensa que esta deriva viene de los cambios políticos neoliberales de los años ochenta. Pero profundizando en la base de la estructura europea, se da cuenta que las reglas que muchos encuentran inaceptables hoy en día, en realidad estaban encapsuladas desde el principio en las instituciones comunitarias. Desde el inicio la premisa es claramente liberal, con la idea de crear un gran mercado único, un verdadero libre comercio y la insistencia en el valor económico del individuo. Los sindicatos, por tanto, nunca estarán asociados a su creación y conservan hasta hoy un papel totalmente subordinado.

Estos pensamientos de Robert Salais, son los de un economista que creía sinceramente en la idea de Europa, hasta que "se da cuenta de que le han robado sus ilusiones.” La construcción europea ha estado pervertida desde el principio. En la práctica, fue dirigida por las más poderosas organizaciones patronales. Los responsables de la creación de la Unión Europea no jugaron ningún papel en el innegable progreso social de Europa en el siglo 20. Sus padres espirituales de hecho lo combatieron, a veces encarnizadamente. La esencia de los logros sociales en Europa se debe a la lucha social implacable que tuvieron lugar durante los doscientos años de capitalismo industrial, y la existencia de una alternativa real y creíble, es decir, un auténtico campo socialista. En aquellas condiciones, los líderes europeos se vieron obligados a realizar concesiones: el sufragio universal para los hombres y la reducción de la jornada laboral a 8 horas diarias, tras la Primera Guerra Mundial, el sistema de seguridad social y el reconocimiento institucional de los sindicatos y  la negociación colectiva, después de la Segunda Guerra Mundial.

Con la Unión Europea, esa jornada de ocho horas se remplazó por horarios de trabajo flexibles e inseguridad laboral. La seguridad social es demolida paso a paso. La duración y la cuantía de las prestaciones por desempleo se limitan en cantidad y en duración, los medicamentos cada vez menos subvencionados, las pensiones recortadas. Los sindicatos son minusvalorados y las negociaciones sociales nacionales desaconsejadas por el Tribunal Europeo de Justicia de Luxemburgo. Una y otra vez, la patronal organizada a nivel europeo encuentra, en las instituciones europeas, empezando por la Comisión, una serie de marionetas proclives y dispuestas a aplicar sus propuestas. La Unión Europea no es un agente para el progreso social, sino por su reducción e incluso la destrucción de las conquistas sociales.

Como algunos señalan, con la Unión Europea también supone "el invierno de la democracia”. Estamos hablando de una Comisión, no electa, con enorme poder, y subordinada a los principales Estados miembros, con Alemania a la cabeza. Hay un Consejo de Ministros que sigue tomando decisiones, un Parlamento que apenas pinta nada y no toma ninguna acción legislativa, y un Tribunal de Justicia que interpreta leyes y directivas europeas de manera ventajosa para la patronal. Además, desde el comienzo de la crisis, una especie de gobierno económico no electo puede decidir lo que es bueno y malo para los trescientos millones de personas que viven en la zona euro. Los gobiernos nacionales y los parlamentos pasan a tener una función casi ceremonial. En Grecia e Italia, el Primer Ministro es destituido y reemplazado por tecnócratas no electos - provenientes de los principales bancos e instituciones europeas- para imponer a la población nuevos sacrificios, sin que sea decidido democráticamente. Cuando los griegos querían un referéndum sobre el noveno plan de austeridad, fue rechazado por la UE.

¡Avante todo!

Los líderes europeos son conscientes de que tienen que encontrar una renovación urgente. El Manifiesto 2012 del Partido Popular Europeo, del que forman parte Barroso y Angela Merkel¡, enfatiza: "Europa se enfrenta ahora el desafío más grande de los últimos cincuenta años.15 (...) Queremos una unión política. En los próximos años, la Unión Europea se debe, se reformada en su esencia. La Unión y los Estados miembros tendrán que ejercer más poder juntos. " 16

Desde el 1 de diciembre de 2009, la Unión Europea, tiene una especie de Constitución (Tratado de Lisboa), un poder legislativo, ejecutivo y judicial. Estos poderes publican directivas que son decisiones ¡ vinculantes para los Estados miembros, pues deben traspasarse a sus propias leyes y decretos nacionales. Por encima del nivel nacional del estado, hay una especie de aparato de Estado conferedal europeo al que los estados miembro ceden cada vez más competencias. Pero la Unión Europea aún no se ha convertido en un aparato estatal al cien por cien. En el plano político, policial y militar, la unificación será efectiva cuando podamos hablar de federalismo europeo, con un aparato del Estado federal semejan al existente en los EE.UU. y Alemania. Algo que aún no ocurre hoy.

Entre los más feroces defensores de la rápida expansión de las competencias europeas, encontramos al liberal Guy Verhofstadt, eurodiputado y miembro de la Alianza de Liberales y Demócratas por Europa (ALDE). Quiere dar a la Unión Europea más poder y legitimidad. Afirma que éste es el mayor desafío. La Unión debe tomar inmediatamente el estatuto de Estado federal. La población debería poder elegir mediante el sufragio universal al Presidente de la Unión Europea y su presupuesto debe ascender al 10% del PIB europeo (en la actualidad es de alrededor del 1%). La Comisión convertirse en un verdadero gobierno obligado a rendir cuentas ante el parlamento.

Expresa su preocupación por el futuro: "dentro de veinticinco años, ningún país europeo contará en el contexto mundial. El club de los países más ricos, el G-8, estará formado por los Estados Unidos, China, India, Japón, Brasil, Rusia, México e Indonesia. Ningún estado europeo estará representado, nisiquiera Alemania. La aberración en esta historia, es que una Europa unificada representas el continente más poderoso y más rico en el mundo. Más rico que Estados Unidos y más poderoso que todos los nuevos imperios juntos.”17

Verhofstadt quiere una Europa más liberal y anti-social. Quiere una Europa que, después de dos siglos de hegemonía occidental esté suficientemente armada frente a la aparición de otros continentes para hacerle frente. No quiere alterar los principios básicos. Los sólidos principios de la Unión Europea son las cuatro libertades: libre circulación de capitales, personas, bienes y servicios. 

El líder de los Verdes europeos, Daniel Cohn-Bendit, está de acuerdo con este manifiesto, hasta el punto de ser su co-autor. Para justificar esta posición, declara: "Luchamos juntos por un espacio político europeo en el que podamos expresarnos libremente. Se trata de una cuestión de correlación de fuerzas política. " 

Pero la Europa federal de Verhofstadt y Cohn-Bendit seguirá siendo sometida a la influencia decisiva de los principales grupos patronales. El sufragio universal será, como en el seno de los Estados miembro, un cheque en blanco que los ciudadanos acuerdan a profesionales de la política que tienen estrechos vínculos con el mundo patronal. Según estimaciones más o menos oficiales, hay cerca de 15.000 lobbistas trabajando en Bruselas. Representan sobre todo a las grandes empresas y las federaciones industriales. Por lo general, son reconocidos por las instituciones europeas. Son recibidos cálidamente como consultores o como expertos en los grupos creados por la Comisión. Una parte de los funcionarios europeos, especialmente los de las altas esferas, es reclutado al final de su mandato por firmas de abogados que trabajan para los empresarios.

Por supuesto, van a seguir haciendo hincapié en lo importante que es ser competitivo, desarrollar horarios de trabajo flexibles, tener empleos precarios, la persecución de los parados, el mantenimiento de salarios bajos, la privatización de los servicios públicos, la reducción de los gastos públicos y sociales... ¿Qué podemos esperar de Cohn-Bendit y su partido? No han dudado en participar en Alemania en el infame gobierno Schröder. El gobierno llevó a cabo las reformas de Harz que están en la base del famoso 'modelo alemán'.

Otra visión de Europa

Desde una perspectiva económica, la centralización económica a través de fronteras, es inevitable y va en el curso lógico de la historia. Pero la UE como Estado, es una máquina de guerra reaccionaria fundada por los grandes monopolios europeos contra otros bloques económicos, y en contra de sus propios empleados. Una Europa dirigida por las corporaciones multinacionales, no puede ser nunca una Europa verdaderamente social y democrática. Como tampoco Bélgica puede ser democrática o social mientras los grandes grupos capitalistas impongan sus leyes a toda la sociedad. Mientras decidan qué y dónde se produce. Mientras decidan quién recibe dinero y por qué. Mientras que puedan - gracias a su poder financiero- llegar a influir de todas las maneras posibles en las decisiones políticas. 

Una Europa realmente social y democrática exige que las personas tengan las palancas económicas en sus manos, que los principales sectores de la economía estén en manos de la comunidad. Pero el hecho de que hoy los Estados-Unidos de Europa estén en construcción, nos obliga a pensar y combatir en el marco de la UE. No se trata de estar a favor o en contra de la UE, de estar a favor o en contra de más Europa. Tenemos que luchar en el marco de la UE y tenemos que luchar contra las políticas antisociales, antidemocráticas e imperialistas de esta Unión Europea.

Este combate pasa de mano por la abolición del Tratado de Lisboa que no ha sido votado por el pueblo y por la revisión de los principios básicos que someten a las empresas públicas a las reglas de la competencia y después por el reconomiento de la condición de servicio público. En concreto, significa la modificación de los artículos 101 a 109 del Tratado de Lisboa, garantizando el estatuto de «empresa pública», con derecho a subvenciones, subsidios cruzados y el derecho a monopolio.

Esto implica el rechazo a la transferencia de nuevas competencias a la UE, comenzando por la supresión del Pacto euro-plus, del six-pack, del TSCG y de otras medidas que refuerzan la "gobernanza económica" anti-democrática como el pacto de estabilidad y crecimiento.

Esto también significa la oposición a las políticas de rigor presupuestario impuestas por la UE.

También pedimos bloquear el Tratado de Libre Comercio Transatlántico (TTIP) que negocian los EE.UU. y la UE. Estas negociaciones abarcan tres grandes temas: el acceso al mercado; la reglamentación y los obstáculos no arancelarios; y las normas, principios y nuevas formas de cooperación. La intención es hacer frente a cualquier política contraria a la competencia, sobre todo de las que sacarían partido las empresas públicas. También se dirige contra ciertos países en los que se exige a los inversores extranjeros que compren una serie de productos locales. Si todo marcha de manera efectiva, la Unión Europea tendrá que permitir la importación de numerosos productos estadounidenses sospechosos, tales como carne de vaca con hormonas o de pollo lavada con cloro. Y ni siquiera estamos hablando de organismos modificados genéticamente (OMG), mucho más limitados en el viejo continente.

La exigencia más expresa de la patronal trasatlánticao es que haya una jurisdicción independiente de los estados. De esta manera, las empresas pueden demandar a los países que no respetan las reglas anteriores.

¿Además, qué necesidad hay de nuevas competencias a Europa cuando ya se podrían tomar medidas progresivas actualmente? En materia de impuestos, por ejemplo, estamos en contra de la transferencia de competencias a nivel europeo. Por otro lado, teniendo en cuenta sus competencias en materia de respeto a la competencia, no hay nada que impida a la UE tomar medidas contra los paraísos fiscales, como ejerció recientemente contra Irán: en el contexto de las sanciones contra ese país, la UE publicó una directiva prohibiendo las transacciones financieras, tras la que treinta bancos iraníes fueron expulsados del sistema internacional de pagos SWIFT.

La lucha por la armonización social hacia arriba

El dumping social se organiza a nivel europeo. Pone a competir, a través de diversas directivas relativas a la libre circulación, a trabajadores de los distintos Estados miembros. La Directiva sobre desplazamiento de trabajadores de 1996 es un ejemplo. Anima a la exportación a ciertos países de trabajadores que hayan llegado a ser competitivos gracias a un costo salarial más débil, porque permanecen bajo el sistema de seguridad social, si es que existe, de su país de origen. Para los empresarios, esto significa una reducción significativa en los costos laborales. Debido a que este sistema no es controlado realmente, favorece ademas el desarrollo de falsos traslados, es decir, de "dumping social ilegal”. Esto permite a las empresas “buzón” (filiales de una empresa de un país en el que la protección social es decente) implantadas en un país en el que las cargas sociales son bajas, emplear a trabajadores provenientes de éste último país en condiciones inaceptables,  empeorando al mismo tiempo las condiciones de trabajo en el país de origen de la empresa. En pocos años, el número de trabajadores desplazados aumentó hasta los 1,5 millones. Este fenómeno pone en peligro el sistema de seguridad social de muchos países. Ya es hora de que los derechos fundamentales de los trabajadores prevalezcan sobre el principio de la libre circulación. El propio mecanismo de la Directiva incita el dumping social, tanto por su naturaleza como por su principio básico. Así que tenemos que abolir la Directiva, y no limitarnos a algunos cambios. Sólo hay una solución: a trabajo igual, mismo salario y misma protección social.

La UE no debería tener el derecho a imponer medidas de desmantelamiento social a los Estados miembros. En cambio, debería promover una espiral social ascendente, mediante el establecimiento de normas mínimas, como un salario mínimo del 60% del ingreso mediano por habitante.

Las políticas de empleo deben basarse en contratos indefinidos, respetar los salarios actuales o incluso se aumentan; con salarios mínimos en todos los sitios a un nivel mínimo del 60% del ingreso mediano, por el mismo trabajo y las mismas tareas en la misma empresa o en el mismo lugar, todo el mundo debe recibir el mismo salario; debe respetar las normas nacionales sobre las normas de seguridad social, organizando una incitación entre países (un benchmarking, evaluación comparativa) hacia las disposiciones más favorables a asalariados y a quienes reciben ayudas sociales.

Los derechos democráticos deben ser inviolables

Los derechos democráticos no pueden equipararse con las "cuatro libertades" que las “cuatro libertades” inscritas en el Acta Única. Y sin embargo eso es lo que prevé la actual reforma Monti 2. La UE pretende prohibir las huelgas contra el dumping social de las empresas transnacionales.

El poder legislativo debe encontrarse exclusivamente en manos del Parlamento Europeo y los parlamentos nacionales deberían tener mucho más que decir sobre los asuntos europeos antes de que se decidan a dicho nivel. También se deberían construir verdaderos “contrapoderes” del lado ciudadano y sobretodo sindical, los parientes pobres de la actual construcción europea.

Debemos responder a las intervenciones autoritarias y la ampliación de los dictados, mediante medidas democráticas radicales: referendos populares sobre el Tratado de Lisboa y las principales decisiones sobre el funcionamiento de la Unión Europea.

Todo ciudadano que no esté sujeto a los procedimientos judiciales autorizados, debe tener derecho a la protección de su privacidad. La intervención y grabación de las comunicaciones debe dar exclusivamente en el contexto de un procedimiento judicial fundado y reconocido oficialmente (es decir, en el caso de las actividades criminales claras que pongan en peligro a individuos o a la población). La Directiva europea de 2006 sobre el almacenamiento de datos debe revisarse completamente. En Alemania, Rumania, República Checa y Chipre, los tribunales constitucionales señalaron que esta directiva es inconstitucional. Consideran que la Directiva “de consecuencias particularmente graves para los derechos de los ciudadanos y de una envergadura sin precedentes", "una intromisión ilegítima en la vida social y la vida privada de los ciudadanos" y que podría dar lugar a "la preparación de detallados perfiles de personalidad y de desplazamiento de prácticamente todos los ciudadanos".

Las leyes contra el terrorismo permiten perseguir hoy en día a cualquier organización que se reclame un cambio de sociedad e incluso a los sindicatos que organizan ocupaciones de empresas para lograr sus reivindicaciones. Estas leyes deben ser abolidas.

Una política humana de inmigración

La Unión aprueba leyes con un maravilloso envoltorio de derechos humanos que reconocen el derecho de asilo. Pero en la práctica, los afganos, iraquíes y otras nacionalidades suelen ver como se les niega el estatuto de protección en nuestros países.

La legislación europea de migración fue diseñada en el contexto de la estrategia de Lisboa. Entre las prioridades se encontraban el crecimiento económico y la creación de puestos de trabajo a tiempo parcial, contratos temporales, inseguros y flexibles y empleos mal pagados. En resumen, el número de personas disponibles en el mercado de trabajo debía aumentar.

Esta estrategia también apunta a la innovación y la investigación, y por lo tanto se alienta la fuga de cerebros de otros países hacia la Unión. Estos trabajadores son puro beneficio para la UE, mientras que es una pérdida neta para los países de origen, quienes en general han financiado su educación. La directiva “tarjeta azul" tiene el objetivo de hacer Europa más atractiva para los trabajadores altamente cualificados. A quienes se otorga esta tarjeta tienen el mismo trato que los que han nacido dentro de la UE.

En los sectores en los que uno se constata una escasez de trabajadores, la Unión también estimula la migración de los trabajadores extranjeros. De esta manera se evita a la patronal europea el tener que aumentar los salarios en estos sectores críticas, a menudo debido a las  duras condiciones de trabajo.

Para el resto de trabajadores, que no están "altamente cualificados", la duración del permiso de residencia, las condiciones para su obtención, renovación y retirada de la misma, son competencia exclusiva de los Estados miembros. Estos trabajadores tienen los mismos derechos que los nacionales del Estado miembro en el que están ubicadas. Pero mantiene a estos trabajadores en una relación de total dependencia de su empresario. De acuerdo con el estatuto, la residencia de dichos trabajadores está vinculada al puesto de trabajo para el que han obtenido su licencia. Si pierden su trabajo, pierden el derecho a residencia.

Estas políticas de 'emigración selectiva' reflejan los intereses de los empresarios. Como resultado, se obtienen trabajadores extremadamente vulnerables a quienes se les junta derechos de residencia inciertos y temporales que están a merced del empleador. Los trabajadores nacionales no tienen absolutamente ningún interés en que los trabajadores inmigrantes se vean sometidos a esta posición en la que están obligados a aceptar cualquier condición de trabajo y salario. Para limitar la duración del vínculo de hiper-dependencia del trabajador frente a su empresario, la solución consiste en desconectar lo antes posible el derecho de residencia del empleo del trabajador proveyendo darle tras un periodo de un año un derecho de residencia por un período indefinido.

Además, necesitamos una definición adecuada del fenómeno de las ocupaciones que sufren escasez. De lo contrario, los empresarios pueden utilizar esto como un pretexto para evitar mejorar las condiciones de trabajo y los salarios para determinados puestos de trabajo para los que contratan personal.

En general, tenemos que mejorar, ampliar la legislación sobre el bienestar social de los trabajadores dentro de la Unión Europea. Tenemos que centrarnos en la lucha contra la explotación de los inmigrantes legales, pero también de los trabajadores indocumentados.

La Unión Europea utiliza la inmigración para aumentar su competitividad. Por eso se niega a regularizar a miles de inmigrantes indocumentados que sólo piden trabajo. De una manera legal, la situación. Si quienes viven y trabajan en un país europeo durante tres años, están regularizados, tanto los trabajadores inmigrantes como los nativos tendrían menos que temer del chantaje de los empresarios. 

También es importante que estos trabajadores inmigrantes, legales o no, estén afiliados a un sindicato de manera que puedan ser defendidos. Y que los trabajadores belgas e inmigrantes luchen juntos por el respeto de los derechos de todos los trabajadores.

Una política que respete los derechos humanos

La creación del Espacio Schengen, un territorio sin fronteras interiores, tuvo como consecuencia un refuerzo del control de la inmigración ilegal en las fronteras exteriores de la Unión.

Las personas que huyen de su países para entrar en la Unión Europea lo suelen hacer de manera ilegal. No tienen tiempo para iniciar los trámites necesarios para obtener la documentación necesaria, pero sobre todo, no es fácil obtener un visado de un consulado de uno de los Estados miembro para las personas de un país del tercer mundo o de un país en guerra, que bien podrían solicitar asilo mejor una vez hayan llegado a la UE.

En 2004, para defender Europa contra los refugiados del hambre, la Unión Europea  estableció una organización militar semi-clandestina llamada Frontex, que lleva a cabo una guerra contra los inmigrantes clandestinos. Intercepta y extradita al refugiado de regreso a la tierra de la que proceden, sin darles tiempo a solicitar un proceso de asilo y, a veces son enviados a los países que no respetan la Convención de Ginebra sobre el trato a los refugiados. Frontex viola continuamente las normas internacionales. Al expulsar antes de que puedan presentar una solicitud de asilo, Frontex no respeta el derecho a solicitar asilo. Un impresionante número de inmigrantes mueren todos los años (naufragios en el mar, desapariciones en el Sahara, etc.). Sus rutas son cada vez más peligrosas para escapar a los controles de Frontex.

Dada su ubicación geográfica, Grecia e Italia - y España, ndt-, son las puertas de la Unión Europea. Las condiciones de acogida son indecentes. La hipocresía que hace recaer en estos países el peso completo de la inmigración ha ido demasiado lejos. Es evidente que ni Bélgica ni ningún otro Estado tienen la capacidad de asumir por si solos toda la miseria del mundo. Pero es diferente si consideramos a la Unión Europea en su conjunto. Europa tiene una responsabilidad fundamental en la situación de quienes aquellos tratan de entrar “ilegalmente": ha colonizado estos territorios sin organizar su desarrollo industrial y dejó a estos nuevos países “libres” abandonados, preocupándose sobretodo del comercio de sus empresas nacionales y del pillaje de sus recursos naturales locales como le convenga.

Henri Houben es economista, especialista en el sector de la automoción. Es autor de “La crisis de 30 años, ¿El fin del capitalismo?”. Es investigados del Groupe de recherche pour une estrategie économique alternative (GRESEA) y el Instituto de Estudios Marxistas (IMAST).

Herwig Lerouge es redactor jefe de Estudios Marxistas .

 

Notas

ACEA, las matriculaciones de vehículos Turismos por países, varios años. Ver: http://www.acea.be/collection/statistics

Nota: Los datos correspondientes a 2013 son proyecciones basadas en los once primeros meses del año.

Cálculos basados en datos de Eurostat, encuesta de población activa, Base de Datos. 37% de las mujeres trabajan a tiempo parcial.

También en la Unión de 28 países, el porcentaje sigue siendo el mismo.

Cálculos basados en datos de Eurostat, Renta y condiciones de vida, de base de datos.

Véase: http://www.attac.org/fr/node/13704

Todas las cifras relativas a Irlanda se encuentran en www.attac.at/uploads/media/backgroundmaterial_ireland_english.pdf.

La tasa de empleo es el número de personas activas que trabajan por lo menos una hora por semana, en proporción a la población de quince años sesenta y cuatro años.

El producto interno bruto (PIB) es la riqueza comercial y monetaria en un país (un país, una región) en un período de tiempo determinado (un cuarto, medio año, un año).

Para un análisis detallado de la Estrategia de Lisboa: Henri Houben, el nuevo objetivo de la Unión Europea: la Estrategia de Lisboa, Estudios Marxistas , No. 65, enero-marzo de 2004 . Henri Houben, la revisión de la Estrategia de Lisboa: un asunto doloroso ... para los empleados, Estudios Marxistas , No. 73, enero-marzo de 2006.

Los datos de Eurostat.

Por un six-pack socialista, 29 de mayo de 2013. Ver: http://www.ps.be/Pagetype1/Actus/News/Pour-un-six-pack-socialiste.aspx,

Robert Salais, Le viol d'Europe. La disparition d'idea Encuesta sur une , PUF, París, 2013, p. 13-14.

EPP, EPP Manifesto , 2012, p. 3.Ver: http://www.epp.eu/sites/default/files/content/documents/EPP 20Manifesto% ...% .

Idem, p. 4.

Daniel Cohn-Bendit y Guy Verhofstadt, para Europa! , publicado por The Busy Bee Amberes, 2012, p. 12.

Daniel Cohn-Bendit y Guy Verhofstadt, op.cit ., p. 91.

Monti 2 es el nombre de una propuesta a la normativa europea que subordina las libertades colectivas (como el derecho de huelga) a la libertad económica de la empresa. Ver: www.eurofound.europa.eu / áreas / relaciones laborales / dictionnary / Definiciones / montiiiregulation.htm .