Sólo el 19% del acero importado a la UE es chino. ¿Quién cierra las acerías?
Para 267 familias en Zumárraga, la vida ha cambiado por completo. La dirección de la multinacional ArcelorMittal plantea que se trasladen a trabajar en Asturias. Otros 50 trabajadores no conocen su futuro y 24 relevistas de trabajadores pendientes de jubilación previsiblemente también acabarán en Asturias. En la ACB de Sestao, tras meses de incertidumbre y tras ser sometidos a un asfixiante chantaje patronal, la plantilla ha optado por firmar un acuerdo con grandes sacrificios
La base estructural del concepto de precariedad laboral de Marx era el ejército de reserva de mano de obra, el punto pivotal de la ley general de la acumulación capitalista. Frente al uso actual de la "precariedad", que Seymour llama un "meme cultural", la teoría marxista en su lugar ofrece un enfoque teórico integrado y punto de vista científico de la inseguridad y la explotación de la clase obrera, orientada al cambio social revolucionario. Aquí la noción del proletariado no se contrapone al aumento de la precariedad -que da lugar a toda una nueva categoría del "precariado"; más bien, la precariedad es un elemento definitorio de la existencia y la lucha de la clase obrera.
En 2013, Pablo Iglesias Turrión, líder de Podemos, recogía un sentir muy arraigado en la izquierda española: “Durante mucho tiempo, en Europa, la clase obrera representó una enorme masa de población asalariada.... Aquella clase obrera... representaba el sujeto de avance hacia el progreso. Pero el trabajo ha cambiado.... los que hoy están en la base de la estructura económica son irreductibles a una sola unidad simbólica... y sólo la miopía de cierta izquierda puede insistir en agruparles a todos bajo la etiqueta de obreros e invitarles a afiliarse a los sindicatos”. Entre la izquierda de tradición marxista no se comparte esta vision. Sin embargo, muchos manifiestan la misma idea de fondo: la “antigua clase obrera industrial” está en vías de desaparición, más en un país fundamentalmente dependiente de los servicios, que ha dado lugar a un nuevo grupo social llamado “precariado”. Nuevas contradicciones entre “precarios y no precarios” y “problemáticas que superan claramente el problema de clase social” son fuente de reflexión entre los activistas. Pero ¿Estaremos ante el fin de la clase obrera “de los sectores estratégicos”?
Desde el año 2008 la producción de acero en Europa ha caído a la mitad. El sector se ha llevado tras de si miles de puestos de trabajo.
"Por razones estratégicas, nos concentramos en primer lugar en las grandes cadenas de producción industrial y en los sectores clave de la economía. La producción es la base de la sociedad. Los empleados de la industria manufacturera[i] forman el corazón de la amplia clase de los trabajadores. Por un lado los grandes sectores productivos son los principales bastiones de experiencia y de lucha. Por otro tienen una importancia económica clave. Ahí, en el corazón de la economía, queremos estar activos. Nuestra historia social nos enseña que con frecuencia en las grandes líneas de producción industrial y en los sectores clave, el movimiento obrero está más avanzado a nivel de organización y de lucha. Ahí es donde trabaja la mayor parte de la gente. Es allí donde más forma, organiza y disciplina la producción. Ahí se concentran enormes conocimientos de las más modernas técnicas de producción y de planificación."
La prioridad de la organización y la intervención del Partido junto a la clase obrera y los trabajadores, en las empresas y lugares de trabajo, confirmando y destacando cuadros, incluyendo a funcionarios del partido que se dediquen este trabajo; consolidando la organización existente y creando nuevas células o sectores (establecimiento metas en cada organización para aumentar en número); prestando especial atención a las empresas con más de mil empleados y / o de importancia estratégica; ampliando el número de miembros del Partido organizados a partir de las empresas y lugares de trabajo, asumiendo este trabajo como una preocupación y tarea de todas las organizaciones y militantes, cuya aplicación implica decisión, planificación, iniciativa, persistencia y control de la ejecución
Nouriel Roubini, destacado economista liberal lo define con estas palabras: "Karl Marx tenía razón, (…) Pensamos que los mercados funcionaban. No están funcionando. Y lo que es racional individualmente, que cada empresa quiera sobrevivir y prosperar, significa recortar aún más los costos laborales. Mis costos laborales son los ingresos laborales y el consumo de otros. Por eso es un proceso autodestructivo.»(
¿Son las pequeñas y medianas empresas quienes más empleo crean? ¿Estará la salida en la crisis en esa pequeña empresa? Eso parece, según muchos analistas, incluso dentro del ámbito de la izquierda. ¿Pero hasta que punto las estadísticas lo corroboran? ¿Dónde quedan los autónomos?